viernes, 13 de julio de 2012

¿Hay democracia en México? por Gabriel Vargas


(2) de la serie
¿HAY DEMOCRACIA EN MÉXICO?
La cesión del poder a los medios masivos de comunicación.

Por Gabriel Vargas Lozano
Profesor-investigador del Departamento de Filosofía de la UAM-I

El filósofo liberal Norberto Bobbio, en su libro El futuro de la democracia (FCE, México, 1986) escribió que detrás de la democracia (que él entendía sólo como un procedimiento para elegir gobernantes) había una serie de poderes “tras las urnas” que condicionaban los resultados electorales: las oligarquías; los medios masivos de comunicación; la Iglesia; los arcana imperii; las transnacionales y los grandes países altamente industrializados. Por mi lado, agregaría una “cultura” de la subordinación de las clases desposeídas que viene desde el período colonial. Si una auténtica democracia requiere que los ciudadanos estén debidamente informados para que ejerzan el voto con toda libertad, la acción de estos poderes nulifica su independencia y convierten a las elecciones en un verdadero engaño.
Abordaré en este artículo lo relacionado con el poder “tras las urnas” y yo diría también “sobre las urnas” que tienen los medios electrónicos de comunicación.
Todo empezó con tres hechos: primero, el cambio de la letra por la imagen en la percepción pública, a partir de los inventos tecnológicos del cine y la televisión; segundo, la utilización de esos medios para la mercadotecnia utilizando la psicología para tocar las fibras más sensibles del consumidor y engañarlo; y tercero, el empleo de esos medios en lo que llamaron significativamente “el mercado político”, es decir, la transferencia de estos mecanismos de enajenación a las campañas políticas.
Ahora bien ¿qué ocurrió en México en este aspecto? El gobierno, a partir de la adopción del neoliberalismo (hace treinta años) entregó a dos grupos privados (televisa y tv azteca) el control de la información y comunicación a las grandes mayorías nulificando prácticamente el suyo, es decir, el poder que debería tener la sociedad en su conjunto. Como se sabe, este poder es inmenso ya que han mantenido a la población en el analfabetismo cultural y por tanto, la radio y la televisión se han convertido en los medios privilegiados para enterarse de lo que ocurre en el país y el mundo. Habrá que agregar que ese poder no sólo es mediático sino económico, político e ideológico. Hoy, el empresario más rico del mundo, Carlos Slim, está disputándoles el pastel, a los dos grupos encabezados por Salinas Pliego y Azcárraga Jean, pero el gobierno no lo permite y los resultados para el público son los mismos. Recuerdo que el escritor Fernando del Paso propuso que se conformara un canal de televisión por suscripción popular como la BBC de Londres pero su propuesta fue desechada por el gobierno.  
En el caso de las últimas elecciones, el periódico londinense The Guardian reveló la existencia de un acuerdo entre televisa y Peña Nieto para construirle la imagen de Presidente. Esta imagen cayó por los suelos cuando, en la Feria Internacional de libro de Guadalajara, un periodista le hiciera a Peña Nieto la ingenua pregunta de cuáles eran sus libros favoritos y no supo que responder, sin embargo, pronto lograron que se recuperara del traspiés. La segunda fase de la estrategia fue situarlo siempre arriba en las encuestas que, a su vez, elevaron a la condición de “verdad revelada”
En la red circula un artículo titulado “Encuestadoras tramposas” en donde  su autor Claudio Latorre, demuestra el engaño:
“En el cuadro que sigue se muestran las últimas encuestas, publicadas al límite del plazo legal. Se presenta la diferencia entre EPN y AMLO, según las encuestas, y la diferencia que da el PREP.

Encuestadora
(1)EPN
(2)AMLO
(3)=(1)- (2)
(4)Dif.PREP
(5) = 3 / 4
Mitofsky(televisa)
   44.5
     29.4
   15.0
     6.5
    2.31
Covarrubias y asoc.
   41.0
     30.0
   11.0
     6.5
    1.69
Parametría
   43.9
     28.7
   15.2
     6.5
    2.34
María de las Heras
   35.0
     25.0
   10.0
     6.5
    1.54
Reforma
   42.0
     30.0
   12.0
     6.5
    1.85
Ipsos
   41.0
     34.0
     7.0
     6.5
    1.08
Loret de Mola (radio)
   42.2
    26.2
    16.0
     6.5
    2.46 
  
Los datos del PREP los suponemos correctos (aunque muchos los cuestionan). Y procedemos a compararlos con los que predecían las empresas encuestadoras. Las columnas claves son la cuarta (diferencia pronosticada por las encuestadoras) y la quinta (diferencia según el PREP). Salvo IPSOS, en todas las demás, las diferencias revelan una manipulación (o ineptitud) que es simplemente grosera. Valga agregar: con Josefina Vázquez los pronósticos se aproximaron bastante al PREP. O sea, la manipulación se centró en quitarle preferencias a AMLO y subirle a EPN. Y aquí, se desmidieron completamente: ver columna (5). Una buena encuesta debería dar valores entre 1.03 y 0.97 pero aquí, con un cinismo brutal, se rompieron todos los moldes. Suponga el lector que se le ocurre examinar una posibilidad: instalar una fábrica de calcetines. Y le pide a Mitofsky, la empresa de Televisa, que le estime las ventas posibles. Esta le responde: puedes vender 231 mil calcetines, quizá 237 o, si no hay buena suerte, unos 225 mil pares. Usted dice perfecto e invierte, produciendo 231 mil calcetines pero sólo vende cien mil pares. Se quedan, sin vender, nada menos que 131 mil calcetines, un 57% de lo producido. ¿Qué le diría a Mitofsky? De seguro, una palabreja aquí irrepetible. Y aún más seguro: nunca más contrataría sus servicios”.

Más claro ni el agua.

Ahora ha entrado en acción la tercera fase de la operación y que consiste en que una vez obtenida una supuesta ventaja en las urnas (ventaja que examinaremos en el siguiente artículo titulado “¿Por qué siguen votando por el PRI?”) ahora hay que “venderle” a la gente la idea de que “las elecciones fueron las más limpias de la historia”; “López Obrador es violento por exigir el recuento”; “los corruptos son los otros”, etc., etc.

No cabe duda que los gobiernos neoliberales entregaron a la empresa privada el poder e impidieron que los sectores sociales lo tuvieran. Es por ello que la exigencia de democratizar los medios que ha enarbolado el movimiento “#YoSoy 132” es fundamental. Afortunadamente el poder de las televisoras tiene su contraparte, hasta ahora, en el Internet pero éste todavía no llega a las grandes mayorías. Lo que hemos expuesto es solo una parte del enorme fraude que se ha cometido en contra de la ciudadanía. El problema no se reduce al recuento de votos sino a todas las condiciones que han rodeado “tras las urnas” a los procesos electorales en nuestro país.
México, D.F. 6 de julio de 2012.



jueves, 5 de julio de 2012

Vargas Lozano sobre la Democracia....


(1)      De la serie:
¿HAY DEMOCRACIA EN MÉXICO?

El movimiento “#Yo Soy 132” y tres propuestas por ahora….

Por Gabriel Vargas Lozano
Profesor-investigador del Departamento de filosofía de la UAM-I

El surgimiento del movimiento “#YoSoy132”, el 11 de mayo de este año, a partir del rechazo de los estudiantes de la Universidad Iberoamericana a la presencia de Enrique Peña Nieto, candidato del PRI a la Presidencia de la República, fue una de las mejores noticias que hemos tenido en los últimos años. Un grupo importante de estudiantes, recuperando una antigua tradición de rebeldía, desencadenaron un gran movimiento para exigir una auténtica democracia en nuestro país y una sociedad más justa. El origen de este movimiento fue significativo ya que se inició con el repudio, por parte de estudiantes de la Universidad Iberoamericana, de la actitud arrogante de Enrique Peña Nieto frente a la violación de los derechos humanos por parte de la policía en San Salvador Atenco (2006) realizada durante su gobierno en el Estado de México pero también contra su posición de proseguir la política neoliberal que, después de 29 años de aplicación despiadada, por los gobiernos panistas y priistas, no ha traído al país ningún beneficio y sí, por el contrario, un aumento intolerable de la pobreza frente a una enorme concentración de la riqueza en unas cuantas manos. Pero además, los jóvenes saben que el neoliberalismo se encuentra en crisis también en los países altamente tecnificados como los Estados Unidos y los países europeos. Es por ello que aquí y allá se requiere un cambio de estrategia económica hacia una política más justa. Lo interesante ha sido que, hasta ahora, han marchado juntos los estudiantes provenientes de las Universidades privadas y los de las públicas.
El movimiento “#YoSoy132” logró, mediante su impulso, muchas cosas: en primer lugar, darle un sentido a la acción de miles y miles de estudiantes que han estado decepcionados tanto por la situación en que se encuentra nuestro país como por la presencia de una terrible corrupción en los partidos de la derecha y la izquierda; en segundo lugar, logró convertirse en un interlocutor que les abrió espacios en la radio y en la televisión; en tercer lugar, logró organizar un tercer diálogo entre los candidatos a la presidencia (salvo Peña Nieto que no aceptó la invitación que le hicieron) mediante sus propios recursos, hazaña que no es fácil y finalmente, después de las elecciones del primero de julio, la protesta ha logrado mantenerse. Pero aquí viene el punto más importante: el movimiento surgió en el marco de las elecciones nacionales y éstas se llevaron a cabo mediante numerosas anomalías que han venido conociéndose en los últimos días. Algunas, como la compra de votos son evidentes. Lo que se ha puesto de manifiesto es que se encuentra en marcha de toda una estrategia por parte de la oligarquía para dar por ganador a Peña Nieto antes de que se califique la elección y acusar de “violentos” a los seguidores de Andrés Manuel López Obrador por reclamar el recuento de los votos y la falta de objetividad por parte de algunos comunicadores. La caracterización de las elecciones está siendo motivo de diferencias en el seno del movimiento “#YoSoy132” aunque para muchos debería estar claro que las televsuisoras manipularon las encuestas durante treinta días para hacer creer que Peña Nieto le llevaba 20 puntos a López Obrador; que existió compra de votos; que se hicieron circular rumores para infundir miedo y que no se puede decir que estas elecciones fueron limpias.

El objetivo de revisar los resultados electorales es muy importante pero la demanda de una democratización en los medios masivos de comunicación como punto de partida de otras luchas por la democracia y la justicia debería ser mantenida ya que, como decía Augusto Monterroso en el cuento más corto del mundo y que se aplica a nuestra situación: “cuando despertó, el dinosaurio seguía allí”, es decir, cuando pasaron las elecciones, la oligarquía sigue allí tratando de vender lo que queda del país a las transnacionales; allí están todas las corporaciones y sus caciques correspondientes manipulando y coaccionando a sus agremiados; allí sigue Elba Esther Gordillo para lucrar con el control del SNTE; la manipulación de la información por parte del duopolio de la televisión y tantas cosas más que son ampliamente conocidas. Y allí siguen millones de ciudadanos desorientados y atarantados que siguen votando conciente o inconscientemente por el grupo causante de sus propias condiciones de pobreza o peor aún, agolpándose en las tiendas para “cobrar” mediante víveres y enceres domésticos, la ignominia de haber vendido sus conciencias.
Por esta razón, propongo que los jóvenes que conforman el “#YoSoy 132”:
1)   Formen una organización estudiantil nacional en la que priven reglas estrictamente democráticas y pongan muchos candados para que el poder ni los partidos puedan cooptar a sus dirigentes. Tal vez una red de redes que permitan el vínculo entre todos.

En otras palabras, la sugerencia es que pasen de lo espontáneo a la organización porque lo espontáneo sirve solo durante un período y posteriormente desemboca en la dispersión. Se los dice alguien que pertenece a la generación de 1968 y que vio a muchos jóvenes sacrificados en la Plaza de las tres culturas de Tlatelolco y también en acciones de organizaciones armadas que no tenían ningún vínculo orgánico con el pueblo, a pesar de que pretendían luchar por él.


2)   Sugiero también que organicen mejor las redes de comunicación que ya tienen para darles más fuerza: un buen canal de televisión por internet, videos en You Tube, podcast y todas las formas electrónicas de comunicación para combatir al duopolio y para difundir otras noticias, otras ideas, otras formas de pensar.

3)   Mi tercera sugerencia es que propicien múltiples diálogos entre ustedes, dirigentes de organizaciones sociales y los intelectuales críticos para analizar la situación y esclarecer los caminos que hay que seguir de aquí en adelante.

Estas son sólo algunas propuestas pero seguramente habrá más.
México, D.F. 4 de julio de 2012



Gana Jorge Veraza Premio Libertador Simón Bolívar


Único mexicano reconocido con el Premio Libertador al Pensamiento Crítico
La vigencia de Marx se muestra en cada crisis económica, sostiene Jorge Veraza
Cuando los ideólogos de derecha quieren desvirtuarlo, sólo hacen chisme, dice
Luis Hernández Navarro recibe mención honorífica por su libroSiembra de concreto, cosecha de ira
Ericka Montaño Garfias
Periódico La Jornada
Jueves 5 de julio de 2012, p. 4
El pensamiento coherente y crítico de Carlos Marx se manifiesta con cada crisis económica y eso es una muestra de su vigencia, afirma el catedrático Jorge Veraza (DF, 1951), primer mexicano en obtener el Premio Libertador al Pensamiento Crítico 2011 por su libro Del rencuentro de Marx con América Latina en la época de la degradación civilizatoria mundial.
Asimismo, Luis Hernández Navarro, coordinador de Opinión deLa Jornada, recibió mención honorífica por su libro Siembra de concreto, cosecha de ira.
Este premio, convocado por el gobierno de Venezuela, es el más importante en su tipo; está dotado con 150 mil dólares, y la publicación de 5 mil ejemplares de la obra, que se reparten de manera gratuita. De acuerdo con la convocatoria también se entregará una escultura, en una ceremonia a la que asistirá el presidente Hugo Chávez y que está prevista para septiembre próximo.
En esta ocasión el jurado estuvo integrado por Ignacio Ramonet (España), Fernando Martínez Heredia (Cuba), Germán Yépez (Venezuela) y Mónica Bruckman (Brasil), quienes consideraron que la obra del mexicano es una contribución original y rigurosa al análisis del capitalismo contemporáneo y su forma de acumulación.
Consumismo y alienación
En declaraciones recogidas por la prensa venezolana, Ignacio Ramonet subrayó que el libro Del rencuentro de Marx con América Latina en la época de la degradación civilizatoria mundialestudia la forma no sólo en la que el consumismo crea una alienación, sino qué tipo de alienación, y con casos concretos explica el funcionamiento general, ideológico y cultural del neoliberalismo en la práctica, nos alerta del fenómeno dominante hoy día y nos da herramientas y conceptos que nos permiten resistir.
En esta edición se presentaron 48 obras de 14 países, y cinco libros, incluido en de Hernández Navarro, recibieron mención honorífica: Siembra para la industrialización socialista, de Víctor Álvarez Rodríguez; Bajo el imperio del capital, de Claudio Katz;De Cristóbal Colón a Hugo Chávez,de Gerónimo Pérez Rescaniere, y Los inicios de la tradición Iberoamericana de los derechos humanos, de Alejandro Rosillo Martínez. En años anteriores también se ha premiado a Enrique Dussel y Bolívar Echeverría (1941-2010).
En entrevista con La Jornada, Jorge Veraza señaló que si bien hay quienes afirman que el pensamiento de Marx y su obra ya están desfasados y superados, sin embargo, en cada crisis económica se demuestra que son chismes.
Veraza, catedrático de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), señala que si esa afirmación se hubiera hecho en 2006 “la habríamos creído. Sin embargo, en 2007 llegó una crisis de la chingada, una crisis mundial que está descrita en El capital, en el tomo 3, sección tercera. Una crisis que sigue siendo por culpa de unos banqueros marrulleros que se inscriben en un proceso mucho más amplio. Para que ocurra una crisis no basta echarle la culpa a ellos: los gobiernos –siguiendo la misma ley de la tendencia de la ganancia a perder– utilizan recursos públicos para salvar a los banqueros. Así que, ¡cómo no va a tener actualidad Marx!
Foto
Jorge Veraza, autor del libro Del rencuentro de Marx con América Latina en la época de la degradación civilizatoria mundial Foto cortesía del académico
“Cada crisis económica nos demuestra la vigencia de Marx y lo primero que debemos tomar en cuenta para hablar de su actualidad es la evidencia empírica, pero eso no es lo único que nos da la vigencia de un pensador, sino también la coherencia que se sostiene con argumentos lógicos y explica la realidad. Esa es una de las grandes cualidades de Marx.
Por eso cuando los ideólogos de derecha han querido desvirtuarlo sólo hacen chisme, porque casi nunca se le han enfrentado con argumentos sólidos: es un pensamiento coherente que tiene cientos de años.
Seminario en Bolivia
Del rencuentro de Marx con América Latina nació después del seminario Pensando el mundo desde Bolivia, organizado por el gobierno de ese país y que tuvo por tema Socialismo y democracia frente a la degeneración civilizatoria del capitalismo mundial. Veraza acudió invitado, junto con Andrés Barreda, quien llevó una antología con obra de Bolívar Echeverría, fallecido en 2010.
La vicepresidencia boliviana tuvo la idea de pedir materiales escritos por nosotros y envié este libro, que es entre ensayo y síntesis de mi obra. Todo se encuentra publicado, pero no de manera reunida, dice Veraza.
Se divide en cuatro grandes apartados: La historia del capitalismo hasta hoy como si lo viera Marx, La subsunción real del consumo bajo el capital o Capitalismo contemporáneo; El Capital, el mercado mundial y la nación, y Hegel y Freud en la historia del capitalismo y la reconstrucción del marxismo en el siglo XXI.
Fuenteovejuna ambiental
Luis Hernández Navarro manifiesta que Siembra de concreto, cosecha de ira “es una historia de los movimientos socioambientales que han enfrentado la devastación del medio ambiente; simultáneamente es una pequeña radiografía de la destrucción del medio ambiente, el agua, los bosques, el aire, como resultado del doble proceso de capitalismo salvaje que se ha implementado en nuestro país y de una moratoria ambiental de facto que los distintos gobiernos han dado sobre todo a las empresas extranjeras para que inviertan en México y puedan de esta manera enfrentar la desventaja comparativa que implica el bajo costo de la mano de obra en China”.
Habla de cómo en nuestro país “promover la justicia ambiental es una actividad arriesgada, de tal manera que muchos dirigentes que han defendido su medio ambiente y sus recursos han sido asesinados o apresados por esta causa, por ejemplo Aldo Zamora, Verónica Hernández o Santiago Pérez, y también cómo la lucha ambiental en nuestro país no es un lujo que se puedan dar las gentes con mayores recursos.
“Por el contrario, es una lucha que ha sido protagonizada en muchos sentidos por los más pobres, por los que ponen en práctica lo que Joan Martínez Alier ha llamado el ecologismo de los pobres.
Estas luchas ambientales de las que da cuenta el libro configuran lo que puede ser una especie de Fuenteovejuna ambiental, donde ciudadanos rabiosos toman la justicia en sus propias manos para defender el medio ambiente en lugares como Hidalgo, Oaxaca, Zacatecas o Guerrero y ahora de manera muy destacada en Wirikuta.

viernes, 22 de junio de 2012

Muere Roger Garaudy


En la revista Proceso, acaba de aparecer la información sobre la muerte del  filósofo francés Roger Garaudy que influyó mucho en México y Latinoamérica  con sus publicaciones en torno a la filosofía del marxismo. Recordemos un  importante libro denominado "Perspectivas del hombre" en el cual confrontaba  el marxismo, el tomismo, el existencialismo y otras corrientes, con la  modalidad de que consultó a sus representantes más destacados para saber si 

estaban de acuerdo con la exposición de sus tesis. Un excelente libro. De  igual manera es importante su libro sobre Hegel "Dios ha muerto" y otros  sobre el pensamiento de Marx. Durante un período de su vida fue el filósofo  oficial del Partido Comunista Francés y partidario de José Stalin. Lo 
sorprendente fue que, al paso del tiempo, adopta una posición extrema de  ultraderecha como la negación del exterminio nazi y luego su adopción de la  religión musulmana. El análisis de su caso, nos permitiría reflexionar sobre  las causas por las cuáles, por un lado, se transita de una posición a otra a  lo largo del tiempo. Hay, en cambio, ejemplos de filósofos como Adam Schaff, José Carlos Mariátegui, Georgy Lukács, Antonio Gramsci, Georges Labica, Adolfo Sánchez Vázquez que, a pesar de sus posiciones críticas y autocríticas, no llegaron al extremo de Garaudy, sin embargo, quedan algunas  de sus obras que siguen siendo interesantes. (GVL)




Muere el polémico filósofo francés Roger Garaudy  Armando Ponce

15 de junio de 2012 
El filósofo francés Roger Garaudy, quien sostuviera un pensamiento marxista  y finalmente rompiera con el Partido Comunista de su país, murió ayer a los  98 años en las afueras de la capital gala.
Hasta el momento se desconocen las razones del fallecimiento, pues los  cables de agencias informativas no las exponen; por su avanzada edad, la  razón parece obvia, pues nació el 17 de julio de 1913 en Marsella.
Además, participó en política varias veces como diputado, ya que además de  su militancia partidista se había graduado tanto en los doctorados de  filosofía en Francia como de ciencia política en la URSS.
Dos momentos de intensidad polémica sacudieron su vida: en 1970, cuando 
luego de haber sido un estalinista confeso, condenó la invasión moscovita a  Checoslovaquia en 1968, que terminó con la llamada Primavera de Praga,  encabezada por el presidente Dubceck para darle al socialismo “un rostro  humano”.
El segundo fue la aparición de su libro Los mitos fundadores de la política  israelí (1996), que provocaron un juicio fallado en su contra por un  tribunal francés que lo condenó a pagar una multa de lo que serían hoy 37  mil euros y una sentencia a cinco años de cárcel, que no tuvieron lugar. En el volumen sostuvo la tesis del “negacionismo”, al intentar probar que 
los judíos habían exagerado el holocausto durante la segunda Guerra Mundial. 
En esa contienda fue encarcelado en Argelia por el gobierno colaboracionista de Vichy y, más tarde, condecorado por el gobierno de su país. De padre ateo y abuela radical católica, se convirtió al protestantismo, pero luego se entregó al marxismo. Al ser expulsado del Partido Comunista,  volvió a otra religión y, con el nombre de Ragaar, fue musulmán a partir de  1982.
De su autoría son medio centenar de obras, entre ellas también "Llamado a los vivos" (1979), con la cual obtuvo el Premio Deux Magots, y  sus "Memorias" (1987).

sábado, 2 de junio de 2012

Transformación del Marxismo.


TRANSFORMACIÓN DEL MARXISMO DE RAÚL FORNET BETANCOURT (*).


         He leído con mucho interés el libro Transformación (o transformaciones, como dice en la portadilla) del marxismo. Historia del marxismo en América Latina, publicado por la Facultad de Filosofía y Letras de la  UANL y la Editorial Plaza y Valdés y escrito por un filósofo de origen cubano radicado en Aachen, Alemania y quien, además de ser un pensador preocupado por la filosofía latinoamericana y la reivindicación de esta última en el ámbito europeo (como lo demuestra en sus libros y en la importante revista Concordia que él fundó y dirige) ahora se nos revela como un estudioso del marxismo latinoamericano.
         Importa subrayar que su intención es “reconstruir el proceso por el que una filosofía va siendo integrada o asimilada al movimiento de la historia de la filosofía en el ámbito específico de una determinada tradición cultural” (nos dice el autor en la Introducción) y es que, en efecto, el marxismo como filosofía, ha sido prácticamente excluido (por obvias razones ideológicas y políticas) de las pocas historias de la filosofía latinoamericana existentes como las de Alberto Caturelli, Ramón Insúa, Mercado Kempf y Francisco Romero aunque habría que decir que afortunadamente no ocurre esto con el Diccionario filosófico de José Ferrater Mora y algunos artículos incluidos de manera reciente en el Cambridge Dictionary o la Routledge Encyclopedia, La historia de la filosofía cubana de Pablo Guadarrama y algunos otros. Con todo, faltan todavía muchos esfuerzos que tengan como objetivo, un análisis sistemático de la aportación de los filósofos marxistas latinoamericanos.
         Raúl Fornet-Betancourt ha realizado en su obra un esfuerzo extraordinario que debe ser apreciado a pesar de que sus lectores podamos discrepar de algunos aspectos de su interpretación. Las cualidades de su estudio son, en mi opinión, las siguientes: se realiza una contextualización de la recepción del marxismo desde la historia y el movimiento cultural y político de Latinoamérica y a partir de allí, se van abordando a los autores y poniendo de relevancia sus aportaciones. El autor tiene el cuidado de no confundir lo político con lo filosófico propiamente dicho pero no deja de establecer su interrelación necesaria. Por otro lado, el autor establece con claridad las polémicas más relevantes y señala lo que a su juicio son las etapas de la recepción del marxismo en Latinoamérica. En este último aspecto, lo que le importa subrayar es que esta concepción, lejos de haber sido ser una calca o copia de las corrientes europeas, en los casos más creativos, se trata de una verdadera recreación de los clásicos con aportaciones originales. Agregaríamos que, con frecuencia, el autor no se limita a los filósofos sino que alude a escritores como José Martí y Ernesto Sábato. En este punto podría haber ampliado la lista a los aspectos filosóficos que se pueden descubrir en otros escritores, artistas o críticos literarios como José Revueltas, Pablo Neruda, Luis Cardoza y Aragón o a científicos sociales como Agustín Cueva, Pablo González Casanova, Sergio Bagú,  pero entonces la investigación se hubiera tenido que ampliar excesivamente.
         ¿Qué es entonces lo que aborda?
En una primera etapa que va de 1861 a 1883, fecha de la muerte de Marx destaca la interpretación de José Martí.
         En una segunda etapa que va de 1884 a 1917, aparece la lucha entre los diversos socialismos, la confrontación marxismo-anarquismo y el vínculo entre marxismo y positivismo.
         La tercera etapa, que denomina “interpretación ortodoxa” y que hubiera sido más adecuado decir “ortodoxia soviética” porque, como decía Lukács, en el marxismo, la única ortodoxia es la del método y aún éste ha sido enriquecido notablemente, analiza la fundación de los partidos comunistas en 1918-1919 a 1920.  En ella destacan Julio Antonio Mella, Víctor Raúl Haya de la Torre y la crítica de Carlos Vaz Ferreira.
La etapa de 1928 a 1930 que llama “de intento de naturalización del marxismo” está cubierta por la polémica entre Haya de la Torre y José Carlos Mariátegui. Aquí se refiere a la polémica entre una posición nacionalista y una indigenista.
En la etapa de 1930  a 1940 (primeras polémicas) se destaca la polémica entre Lombardo y Francisco Zamora contra Antonio Caso sobre la “educación socialista” y sobre la naturaleza del marxismo. También se alude a las posiciones de José Vasconcelos, Alejandro Korn y Anibal Aníbal Ponce.
   En la etapa que va de 1941 a 1958 y que denomina “de estancamiento dogmático” destaca la crítica de Samuel Ramos, Antonio Caso, como censuras externas y la crítica interna de Ernesto Sábato además de la contribución de Carlos Astrada.
         De 1959 a 1991, nuevos intentos de naturalizar al marxismo en donde destacan Ernesto Che Guevara, Juan David García Bacca, Adolfo Sánchez Vázquez y Enrique Dussel.
         Aquí deseo agradecer al autor que considere que la revista dialéctica que fundamos en la Universidad Autónoma de Puebla en 1976 y de la cual soy director, que la considere como es “sin duda, la mejor revista filosófica marxista del subcontinente” (p. 287) 
        
Ahora bien, ¿en qué estoy de acuerdo con el autor y en que no?

         Estoy de acuerdo en la necesidad de una lectura filosófica del marxismo que deje de lado las lecturas dogmáticas y que ponga de manifiesto las aportaciones, sin embargo, en el análisis de algunos autores falta la incorporación de otros aspectos que hubieran enriquecido el planteamiento.

         Pondré cinco ejemplos al azar: la relación entre positivismo y el socialismo en México; las concepciones de Vicente Lombardo Toledano; la falta de un análisis del desarrollo de la filosofía marxista en Cuba; la falta de un análisis del althusserianismo y el gramscismo y su diagnóstico sobre la aportación filosófica de Enrique Dussel y Adolfo Sánchez Vázquez.

1.    El tema del positivismo y su relación con el socialismo.
En México, esta relación no se presentó como en otros lados sino presentando ciertas particularidades. Se dice que el positivismo fue la ideología del porfiriato y el autor da esta afirmación por buena. Aquí habría que señalar que el positivismo de Augusto Comte fue la concepción que introdujo el gobierno de Benito Juárez a iniciativa de Gabino Barreda, con el propósito de propiciar la modernización del país y en contra de la educación religiosa que había monopolizado ese sector. En otras palabras, el positivismo comteano era el correctivo del fanatismo con que se tomaba y se toma (salvo los que adoptan una perspectiva crítica) la religión católica. Cuando muere Juárez, Barreda fue enviado al exilio y posteriormente excluido de la Escuela Nacional Preparatoria. En otras palabras, fue víctima de los cambios políticos en el gobierno que propiciaron el advenimiento de Porfirio Díaz. El grupo de la Revista Positiva (cuyo director fue Agustín Aragón) tuvo relaciones conflictivas con Justo Sierra quien era justamente el Ministro de educación de Díaz y éste, aunque sostenía una variante del positivismo como lo fue el evolucionismo de Spencer, alentó el desarrollo, nada menos que del espiritualismo de Caso y Vasconcelos basado en Boutroux y Bergson, es decir, justamente lo opuesto. Aquí cabría preguntarse si, en efecto, el positivismo era la ideología oficial del Estado y la respuesta es, en mi opinión, negativa. Considero que Sierra propicia, al final del porfiriato, una especie de eclecticismo. Por tal motivo considero que el porfiriato no tuvo una “filosofía oficial” y mas bién más bien se movió, en este terreno, en forma pragmática. El positivismo sobrevivió a la dictadura y pasó la prueba de la Revolución con las concepciones de Andrés Molina Enríquez, como pone de manifiesto Arnaldo Córdova. Lo que existió durante el porfiriato fue un una especie de dominio de los tecnócratas que el pueblo rechazaba con el nombre sarcástico de los “científicos”. Esta es una observación de detalle.

2. La educación socialista.
         Otra observación que podemos haces hacer es en torno a la educación socialista.  Fornet dice que el régimen de Cárdenas adoptó al “marxismo” como ideología oficial. Primero, la educación socialista fue adoptada antes de que Cárdenas tomara el poder. Se estableció en el artículo tercero que la educación sería socialista (no marxista, aunque ésta fuera una de sus posibles interpretaciones). En México tenemos el extraño caso de un país capitalista que impartía una educación socialista aunque ésta nunca fuera claramente definida. Fornet no menciona la raíz del debate que fue el “Primer Congreso de universitarios mexicanos” y el problema de la autonomía universitaria aunque sí hace un análisis de la polémica entre Lombardo, Zamora y Caso. Coincido con él en que no estaban hablando de algo que conocieran a fondo. Fue hasta la década de los treinta en alemán y de los sesenta en otros idiomas que se conocieron textos fundamentales para entender la profundidad filosófica de Marx como los Manuscritos económico-filosóficos de 1844 o los Grundrisse.
         En lo que respecta a Lombardo Toledano, habría que agregar que, por un tiempo siguió, en teoría, la interpretación de la tercera internacional pero que debería ser considerado como uno de los autores que intentó también, a su manera, naturalizar al marxismo en su excelente y poco conocido libro llamado Corrientes filosóficas en la vida de México en donde no se observan huellas de la ortodoxia soviética.

2.    No aborda la evolución y transformación de la filosofía en Cuba.

         Una ausencia notable y extraña es el silencio con el que pasa el desarrollo de la filosofía en Cuba después de la Revolución, que, por cierto, ha experimentado una evolución interesante. En forma muy sintética diría que hay una primera etapa que implicó una gran apertura y se expresó en un amplio debate que se expresó, entre otras, en la revista Pensamiento Crítico; luego viene el período en que predominó la “ortodoxia soviética”  y la etapa actual después del derrumbe del llamado “socialismo real” en que se han desarrollado iniciativas diversas como sería la del estudio del desarrollo de la filosofía latinoamericana. Todo ello se puede encontrar en examinado las revistas Islas, Revista Cubana de Ciencias Sociales, Contracorriente, Casa de las Américas y Marx Ahora, así como en la obra de autoras (es) como Zaira Rodríguez Ugidos, Isabel Monal, quien publicó una antología titulada Las ideas en América Latina (dos tomos, Casa de las Américas, La habana, 1985); Pablo Guadarrama (Marxismo y antimarxismo en América Latina,INCCA –UCVSC, 1990), José Ramón Fabelo (sus análisis en torno a la axiología) y muchos otros.

4. El althusserianismo y el gramscismo.

En el caso de México, el autor no aborda tampoco el desarrollo de corrientes como la althusseriana, que tanta importancia tuvo y que inclusive llegó a ser hegemónica desde la segunda mitad de los sesenta hasta fines de los setenta y entre las que habría que destacar las aportaciones de a Carlos Pereyra, Enrique González Rojo, Raúl Olmedo y otros. En la década de los ochenta fue muy importante la obra de exiliados argentinos como Juan Carlos Portantiero, Emilio de Ípola, José Aricó y Oscar del Barco. Pero también tendrían que comentarse dentro de esta corriente a Francisco Piñón, Dora Kannoussi, Nelson Couthino, Miriam Limoeiro y muchos otros más.  
 En un trabajo publicado en Cuadernos Americanos (incluido en este volumen) he puesto de relevancia los paralelismos entre Antonio Gramsci y José Carlos Mariátegui.


5. La obra de Enrique Dussel y Adolfo Sánchez Vázquez.

Estoy de acuerdo con la tesis de Fornet en el sentido de que es necesario un proceso de transformación de la filosofía marxista. El problema sería reflexionar sobre las características de dicha transformación.
El primer caso de la misma la representa la obra de Adolfo Sánchez Vázquez. En torno a este autor pondera positivamente diversos aportes sobre las ideas estéticas de Marx y en torno a la filosofía de la praxis aunque no profundiza sobre esta concepción en que se pone de manifiesto la centralidad de la praxis y sus consecuencias revolucionarias; no considera su periodización sobre la recepción del marxismo en Latinoamérica; no se refiere a los análisis que ha hecho del marxismo latinoamericano (Mariátegui, el Che, la Revolución Cubana, Eli de Gortari, José Revueltas y otros); no toma en cuenta las polémicas que tuvo con Luis Villoro sobre dos temas cruciales, “finalidad y causalidad en la historia” y la relación entre “filosofía e ideología” y no habla de su aportación en los terrenos de la estética contemporánea y la ética.

El segundo caso es el de Enrique Dussel a quien dedica un amplio análisis. En mi opinión, la reflexión de Dussel sobre las obras de Marx es importante y está requiriendo un dilatado análisis, sin embargo, es necesario distinguir entre un autor que, como Sánchez Vázquez, se asume como marxista y busca ampliar y profundizar este paradigma en forma abierta, crítica y autocrítica, y otro autor, como Enrique Dussel que sólo toma algunos aspectos del planteamiento del clásico desde la perspectiva de la filosofía de la liberación sin tomar en cuenta que el marxismo es, o debería ser, una filosofía de la liberación. La pregunta es ¿por qué esa variación? Trataré de explicarme: autores como Lukács, Gramsci, Althusser o Brecht, se asumen como marxistas, a pesar de que utilizan diversas tradiciones teóricas pero su intención es desarrollar este paradigma, en cambio, otros autores como Sartre o Marcuse (sin que ello signifique ningún demérito para nadie) toman aspectos del pensamiento de Marx para incorporarlos a su propia concepción. El ejemplo de Sartre es paradigmático: se presentó humildemente como “ideólogo” y seguidor de Marx, sin embargo, no siguió los criterios metodológicos propuestos por Marx sino unos de su propia creación (por ejemplo, no habla del carácter dominante de las relaciones de producción; en lugar de lucha de clases “grupos en fusión” o lo “practico inerte” o la irreductibilidad del individuo). Esto quiere decir que Sartre sostiene las posiciones del existencialismo y no del marxismo. ¿Esto quiere decir que no debemos apreciar las importantísimas críticas de Sartre? Todo lo contrario, se requiere beneficiarse de ellas e incorporarlas pero sin perder ciertos criterios de identidad. Dussel lee a Marx desde claves levinasianas y teológicas y esto le lleva a aceptar unas tesis y rechazar otras como las del materialismo. En este sentido ¿podríamos decir que se trata de una transformación del marxismo o de la propia filosofía de la liberación? Un ejemplo más, Joseph Ferraro (infortunadamente ya fallecido)  publicó textos excelentes sobre Marx como Libertad y determinismo en la historia según Marx y Engels pero él mismo escribió que era teólogo de la liberación y seguidor del místico San Juan de la Cruz. Entonces, Ferraro fue un teólogo de la liberación que escribió textos sobre Marx y que se benefició de sus planteamientos.

                  Fornet se pronuncia por un marxismo plural y yo estoy de acuerdo con él. Dentro del marxismo ha habido versiones diversas que han sido productivas. Un ejemplo de ellas es el marxismo historicista; el marxismo epistemológico o el marxismo analítico pero no puede darse cuenta adecuada de dicha pluralidad si no se hace justicia a los autores, a pesar de las diferencias que tengamos con ellos.
         Pero ¿cuál es la postura de Fornet, en última instancia?

En los últimos parágrafos de su observación final se dice: “abogamos, por lo tanto, por la continuación de la tradición crítico-racional en el “marxismo”latinoamericano, pues no debemos ignorar que la crisis del “marxismo” no es tanto la crisis de su “núcleo racional”, como más bien el resultado de una evolución compleja en cuyo curso –para mencionar ahora solo el aspecto filosófico de esta evolución- se fue marginalizando y oprimiendo el desarrollo auténtico, libre, de la racionalidad crítico-ética, que reclamaba el “núcleo racional” (p.353).
        
Estoy plenamente de acuerdo con él y sobre todo cuando dice que un aspecto del núcleo racional es la relación dialéctica entre conocimiento científico y crítica ética, sin embargo, Fornet no alude a una temática muy necesaria y que ha estado abriéndose paso en todos estos años y que es la filosofía política. Aquí es clave el tema de la relación específica entre Marx y América Latina; la problemática de una modernidad alternativa analizada por Bolívar Echeverría, a quien no cita; la temática de la democracia; las concepciones del estado y de la ideología y finalmente una concepción de la utopía que sea un ideal que sirva de crítica de la existente sin perder conciencia de su carácter utópico y en definitiva, irrealizable. Me refiero a la utopía como la entienden Ernst Bloch o Franz Hinkelamert.

         A pesar de las anteriores observaciones que implican que el tema debe ser sometido a un largo debate, Raúl Fornet-Betancourt ha hecho una definición que corresponde al proceso actual: a pesar de las múltiples dificultades que ha encontrado el marxismo en general y su aspecto filosófico en particular que han implicado una severa represión política, ideológica y cultural, ha desarrollado una veta creativa y que tiene ya una tradición digna de ser considerada, mantenida y renovada. 

(*) Publicado, en su primera versión, en el libro Esbozo histórico de la filosofía en México (siglo xx) y otros ensayos. CONARTE/UANL, Monterrey, 2005



viernes, 11 de mayo de 2012